jueves, 25 de mayo de 2017

sobre hombres discriminados en España

Los juzgados de violencia sobre la mujer incumplen una ley orgánica aprobada por todos los partidos y discriminan de forma indirecta a los hombre por razón de sexo

Ley Orgánica 3/2007, de 22 de marzo, para la igualdad efectiva de mujeres y hombres
Artículo 6 Discriminación directa e indirecta
1. Se considera discriminación directa por razón de sexo la situación en que se encuentra una persona que sea, haya sido o pudiera ser tratada, en atención a su sexo, de manera menos favorable que otra en situación comparable.
2. Se considera discriminación indirecta por razón de sexo la situación en que una disposición, criterio o práctica aparentemente neutros pone a personas de un sexo en desventaja particular con respecto a personas del otro, salvo que dicha disposición, criterio o práctica puedan justificarse objetivamente en atención a una finalidad legítima y que los medios para alcanzar dicha finalidad sean necesarios y adecuados.
3. En cualquier caso, se considera discriminatoria toda orden de discriminar, directa o indirectamente, por razón de sexo.

Mayo 2017

miércoles, 24 de mayo de 2017

si no te permiten denunciar cuando no puedes ves a tu hijo

Si no te permiten denunciar cuando no puedes ves a tu hijo (modelo)


 Instrucciones: (remitir por correo certificado en sobre abierto en dos copias para sellado)

_______________________________, con DNI número _______________  y con domicilio en calle _________________________________________ de la ciudad de ___________________ CP ___________, la Inspección de Servicios del Ministerio del Interior, comparezco y DIGO:
Que por este escrito formulo queja como ciudadano ante la no actuación de la Policía Nacional/Guardia Civil de __________________________ basando mi queja en los siguientes hechos:
Primero.- Con fecha ______________presente demanda de ________________ para poder ver a mi/s hijo/a/s ante el Juzgado número ____ de Primera Instancia de _______________ en autos numero _______/201__, dado que me había separado de la madre/ del padre de mis hijos el día _________________.
Segundo.-
Desde el día ____________ no puedo ver a mi hijo, porque la madre/el padre me lo impide.
No puedo ver a mi/s hijo/s desde el día _______________________.
Me impiden tener acceso a la información escolar de mi/s hijo/s desde el día ______________.
Me impiden tener acceso a información médica de mi/s hijos desde el día _______________.
Mi/s hijo/s fueron trasladados sin mi autorización a la ciudad de ____________________.
Tercero.- He intentado saber cómo va el procedimiento, y no tengo noticias de cuándo puede ser.
Cuarta.- He querido presentar ante la Policía Nacional/Guardia Civil varias denuncias por posibles delitos de desobediencia a la autoridad y por posible delito contra los deberes familiares contra mi ex pareja, y la Policía/GC rechaza admitirlas y tramitarlas.
Creo que ello es una omisión de deber de socorro por parte de las FCSE de la comisaria de ____________________ pero según me informo por algunas asociaciones, está pasando lo mismo en el resto del país.
Quinta.- Lo cierto es que ni la policía/GC actúa, cuando se le pide ayuda para poder ver a mis hijos, ni hace nada para evitar la posible comisión de estos delitos.
He intentado formular ante la Policía Nacional y la Guardia Civil denuncia por presunto delito contra los deberes familiares, pero rechazan tramitarla una y otra vez.
Quinta.- Es por ello, que llevo _______ días sin poder ver y estar con mis hijos.
Sexta.- He podido leer el informe del CGPJ emitido en 2002 de la Magistrada Dª Raimunda de Peñafort, que me facilitó mi abogado, en el que se calificaba este hecho (sustracción de menores) como una de las formas más graves de maltrato infantil.
Séptima.- He formulado reclamación ante el Ministerio de Justicia y ante el defensor del pueblo por estos hechos, así como ante el Ombudsman de la UE.
Octava: presento como pruebas las siguientes:
Copia de la demanda.
Copia de las denuncias formuladas hasta la fecha.
Copia de escritos pidiendo auxilio judicial.
Copia de ________________________________________________
Copia de ________________________________________________
Por ello,
SOLICITO AL MINISTERIO DEL INTERIOR, que se dicten instrucciones a través de la SES para que estas denuncias sean tramitadas y los ciudadanos que pidan ayuda a las FCSE por estos hechos o similares, sean atendidos en debida forma, y se auxilie a padres que como yo, no pueden ver a su/s hijo/s, así como acuerde lo demás que proceda, por ser Justicia que pido y espero en Lucena a _________ de ________ de  201____.-


Fdo. Ciudadano/a __________________________











Inspección de Personal y Servicios de Seguridad 

C/ Cea Bermúdez, 35-37, 28003 – Madrid

Si no ves a tu hijo/a: Modelo reclamación por dilaciones indebidas

 Instrucciones: (remitir por correo certificado en sobre abierto en dos copias para sellado)
       Rellenar correctamente.



_______________________________, con DNI número _______________  y con domicilio en calle _________________________________________ de la ciudad de ___________________ CP ___________, ante la OCAC del Ministerio de Justicia, comparezco y DIGO:
Que por este escrito solicito el reconocimiento de dilación indebida de la administración de justicia, y la correspondiente indemnización, si hubiera lugar a ella, basando mi petición en los siguientes hechos:
Primero.- Con fecha ______________presente demanda de ________________ para poder ver a mi/s hijo/a/s ante el Juzgado número ____ de Primera Instancia de _______________ en autos numero _______/201__, dado que me había separado de la madre/del padre de mis hijos el día _________________.
Segundo.-
Desde el día ____________ no puedo ver a mi hijo, porque la madre/el padre me lo impide.
No puedo ver a mi/s hijo/s desde el día _______________________.
Me impiden tener acceso a la información escolar de mi/s hijo/s desde el día ______________.
Me impiden tener acceso a información médica de mi/s hijos desde el día _______________.
Mi/s hijo/s fueron trasladados sin mi autorización a la ciudad de ____________________.
Tercero.- He intentado saber cómo va el procedimiento, y no tengo noticias de cuándo puede ser.
Cuarta.- He intentado formular ante la Policía nacional y la Guardia Civil denuncia por presunto delito contra los deberes familiares, pero rechazan tramitarla.
Quinta.- Es por ello, que llevo _______ días sin poder ver y estar con mis hijos.
Sexta.- Es muy difícil para mí evaluar económicamente el daño que se me está produciendo a mí y a mis hijos, y a la familia extensa (abuelo, tíos, primos, etc.) por esta dilación, pero hasta ahora llevo gastado en abogados y procuradores la friolera cantidad de ______________ euros, y es esta cantidad la que reclamo, a los efectos de fijar alguna cantidad, ya que el valor del tiempo perdido con mis hijos, y lo que ellos puedan pensar sobre por qué no ven a su padre, no sabría cómo evaluarlo.
He podido leer el informe del CGPJ emitido en 2002 de la Magistrada Dª Raimunda de Peñafort, que me facilitó mi abogado, en el que se calificaba este hecho (sustracción de menores) como una de las formas más graves de maltrato infantil.
Octava: presento como pruebas las siguientes:
Copia de la demanda.
Copia de las denuncias formuladas hasta la fecha.
Copia de escritos pidiendo auxilio judicial.
Copia de ________________________________________________
Copia de ________________________________________________
Por ello,
SOLICITO AL MINISTERIO DE JUSTICIA, que me sea reconocido:
1º.- Que se está produciendo una grave dilación indebida en el derecho de mis hijos a ver y estar con su padre (LO 1/1996), así como a mí mismo, como ciudadano (art. 39 CE).
2º.- Prudencialmente se me reconozca percibir como indemnización al menos los ____________________ euros que llevo gastados en abogados y procuradores en las denuncias no tramitadas y en las ejecuciones formuladas, hasta el día de hoy sin éxito alguno, ya que sigo sin ver a mi/s hijo/s.
Así como acuerde lo demás que proceda, por ser Justicia que pido y espero en la ciudad de _________________ a _____ de ______________ de 201___.-



Fdo. Ciudadano/a _________________________


  
A la Oficina Central de Atención
del Ministerio de Justicia:


martes, 9 de mayo de 2017

Historia de Marcel, niño secuestrado por servicios sociales por denuncia falsa de su madre


Historia de Marcel (Vilaweb)

Marcel ya tiene casi quince años. En los últimos cuatro, ha crecido rápidamente. 'Me han secuestrado la administración, primero, y mi madre, después', explica. A VilaWeb explicamos su historia, relatada por su padre . También recogimos su grito de socorro , al cabo de dos años, y hablamos con Silvia Giménez-Salinas , especialista internacional en protección de menores, que, conocedora del caso y golpeada, se ofreció a escuchar y representar en Marcel ante un juez, lo que finalmente sucedió. Ahora en Marcel vivo, finalmente, con el padre, con quien siempre ha querido vivir, y, desde la libertad, es él en primera persona quien, con perspectiva y con una madurez impropia de su edad, mira atrás y explica y analiza todo lo que le ha pasado.
- Marcel, como estás?
-Muy bien, muy tranquilo, nada estresado. Hago vida normal, voy a la escuela y hace casi dos años que todo parece que va bien. He aprendido a relativizar las cosas, tengo perspectiva, y vivo tranquilo también porque me doy cuenta que cualquier problema que pueda tener ahora no es nada comparado con lo que ya me ha pasado.
- A VilaWeb explicamos tu historia. Pero ahora ya eres libre y tienes edad para que la cuentes tú mismo, si te ves con ...
-Ostras, es difícil de resumir, pero lo pruebo: todo empezó porque mi madre se inventó una denuncia de secuestro cuando yo estaba con mi padre. Dijo a la policía que me había secuestrado en otro país. Era mentira. Era con mi padre justamente de vacaciones y ya hacía tiempo que vivía con él porque no quería estar con ella. En el juzgado se archivó, pero en cambio, a la DGAIA aplicaron la medida administrativa más drástica que tiene previsto el sistema de protección de menores. Los mozos me vinieron a buscar a la escuela un viernes por la mañana y se me llevaron a un CRAE, un centro de menores, donde fui internado en régimen de aislamiento ciento treinta y seis días. Me aplicaron una supuesta terapia para rehacer el vínculo con la madre. Esta terapia no era sino separarme a la fuerza de mi padre, que es con quien yo quería vivir, porque creían que eliminando el vínculo con el padre yo reharía automáticamente el vínculo con la madre. Evidentemente, no funcionó y no quise romper nunca el vínculo con mi padre. Me devolvieron con él cuando la misma DGAIA se dio cuenta del disparate. Casi un año después, mi madre consiguió judicialmente mi custodia y pidió la ejecución de la sentencia para que volviera con ella. Entonces me llevó a Holanda antes de terminar el curso. Se trataba de hacer la misma terapia, por sí misma, porque es médico. La supuesta terapia volvió a fracasar y cuando volvimos a Cataluña mi madre admitió su fracaso. Aceptó firmar un convenio y un plan de parentalidad que redactó mi abogada, Silvia Giménez-Salinas, para que yo pudiera volver con mi padre, que es con quien vivo ahora, finalmente.
- Silvia Giménez-Salinas se ofreció a ser tu abogada en un momento en que nadie sabía dónde estabas y publicaste un vídeo en internet pidiendo ayuda. A VilaWeb el publicamos porque ya habíamos explicado tu internamente el CRAE
... -Hice el vídeo porque no había otra opción para dejar claro que quería vivir con mi padre y que mi madre me estaba reteniendo contra mi voluntad, por muy legal que fuera. Quería pedir ayuda y decidí hacer el vídeo, que se colgó en Youtube. También lo intenté por Twitter. Entonces todavía estaba aquí, en Cataluña, pero dos días después mi madre me llevó a Holanda. Sé que el vídeo tuvo eco y, al parecer, sirvió de algo.
- ¿Cómo saber que tu madre se te lleva a Holanda?
-Era la noche de la final de Copa que ganó el Barça. Dos hombres que no conocía vinieron a casa de mi madre, aparentemente, a cenar. Dijeron que eran amigos de ella y que el uno era el padre del otro, aunque en dudé enseguida porque el uno era holandés y el otro tenía facciones latinas. Dijeron que trabajaban para una fundación. Sea como sea, acabado el partido me dijeron que nos íbamos a San Antonio, el pueblo de al lado, a celebrar la victoria, lo que aún me pareció más extraña. Discutimos porque yo no quería ir, pero al final acabé subiendo al coche. Cuando ya hacía media hora que estábamos en el coche y vi claro que ese no era el camino para ir a San Antonio, pedí donde íbamos y me dijeron que nos íbamos a Holanda. Hicieron turnos para conducir y por la mañana ya estábamos en Holanda. Delante, iban mi madre y el señor mayor, y detrás, el más joven estaba sentado a mi lado.
- Y qué hacías allí, cuánto tiempo estuviste?
-Estuve hacerme un mes encerrado en aquel piso, sin salir prácticamente, sin hacer nada y discutiendo cada día con mi madre. Y sin teléfono ni internet, claro. Algún día fuimos a la playa, que estaba en el borde, pero muy poco. Después me llevó a Francia, a un pueblecito perdido en la montaña. Nos estuvimos quizás un par de semanas, suficiente para que mi madre entendiera que no había nada que hacer. Tanto en Holanda como en Francia, antes de ir a dormir, le decía cada día que quería hablar con mi padre y que quería estar con él. Finalmente, decidió volver y comenzó el proceso de negociación con Silvia, la abogada.
- En esta ocasión, a pesar de que la situación era legal, tú has dicho alguna vez que es cuando te sentiste secuestrado de verdad, pero por tu madre ...
-Sí, claro. A mí me ha secuestrado la administración, primero, y mi madre, después. Será legal o no, pero privarte de libertad, de comunicación y tenerte cerrado qué es sino un secuestro? Mi madre tenía la custodia, pero yo me sentía secuestrado, y tanto. Me metió en un coche y me llevó a un lugar desconocido contra mi voluntad, durante muchos días. Como se dice, de eso? Yo entonces tenía doce años. Además, como he explicado, le decía cada noche antes de acostarse que quería hablar con mi padre y que quería irme con él. Cada día, tranquilamente y sin llamar, pero cada día. No quería que se pensara que me estaba acostumbrando a nada.
-Para resolver esta situación, fue fundamental tener una abogada que te defendiera a ti, como menor. Esto no es muy habitual en este país. En qué momento Silvia Giménez-Salinas convierte tu abogada?
-Con Silvia tuvimos un primer contacto mientras yo estaba en el CRAE. Después del CRAE, también. Se alegró mucho cuando vio como se había redactado la resolución de cese del desamparo, porque era casi reconocer que se habían vulnerado mis derechos y me devolvían al estado anterior. Ella seguía lo que me pasaba. Los últimos días que yo era todavía estaba en Cataluña, y con mi madre, antes de ir a Holanda, le hice llegar una carta que era la designa para que fuera mi abogada, porque ella se había ofrecido a serlo . Volviendo de Holanda y de Francia, cuando mi madre ya se había dado cuenta de que yo no quería vivir con ella, me puse en contacto con ella. Nos encontramos solos en su despacho y me pidió cuáles eran mis condiciones o demandas, con el propósito de redactar un convenio que firmaran mis padres y que incluyera mis deseos. Bueno, todos no, porque yo pedí de no ver a mi madre y Silvia me hizo dar cuenta que esto no lo podíamos pedir, que había que incluir unos días al mes con mi madre. También me hizo ver que, para hacer secundaria, no podía pedir que volver a la escuela Liberi, donde yo quería ir, porque la secundaria no estaba homologada y había la posibilidad de que dijeran que yo estaba desescolarizado. Tuve que aceptar que ir a otra escuela, homologada, un IES, pero también hay que decir que ahora he podido volver a Liberi, cuando ya lo han homologada. Sea como sea, conseguimos redactar un convenio que luego se presentó a mi padre ya mi madre para que lo firmaran. Mi madre aceptó de firmarlo, pero iba retrasando la firma y no lo hizo hasta después de otro año, apenas en agosto pasado, con algunas modificaciones más. Se llevó al juzgado y ahora ya es una sentencia firme. Por fin he podido volver a vivir con mi padre, legalmente y sin presión de nadie. Es con quien vivo actualmente.
- ¿Qué recuerdas de los cerca de cinco meses en el CRAE?
-Tengo muy mal recuerdo, como se pueden imaginar. Era una espera no sabía qué. Todo el mundo espera salir de ella, pero allí dentro nadie sabe cuándo llegará el final ni qué final será. Es angustioso. Piense que hay niños que llevan seis años o más. Quizá por alguien es un buen lugar, si en su casa estaba peor, por abusos, violencia o lo que sea ... Pero no era mi caso ni el de muchos chicos con quien tratar.
- Es evidente que algo del sistema en que vivimos ha fallado
... -El problema es la sobreprotección del menor. Una cosa es proteger y otra es preservarse tanto del conflicto que no te doy ni voz, no te dejo hablar y te tapo la boca. Dicen: 'tu eres menor y debes estar influenciado.' Y con este triste argumento no te escuchan. Al final, la sobreprotección acaba vulnerando los derechos del menor. Sé que, en Cataluña, el caso de Alba cambió las cosas, pero se pasaron mucho frenado. Prefieren errores por exceso que por defecto y ambos son malos y afectan vidas.
- No te escuchó nadie?
-No. Es una sensación muy triste. Mi opinión no contaba para nada. Por ejemplo, cuando me llevaron al CRAE, el protocolo dice que antes tenían que hablar conmigo, y no lo hicieron. Nunca antes hablé con ningún técnico de la EAIA. Si han dicho que sí, mienten. Los jueces tampoco me han escuchado, mucho o nada. Mi madre tampoco me ha escuchado nunca. Apenas hace un año y unos meses que ha decidido empezar a escucharme, pero hemos pagado un precio muy alto.
- ¿Quién te había de escuchar tal vez no te escuchaba, pero sí hay gente que te ha ayudado ...
-Sí, mucha gente: Silvia, Tina Vallès, una profesora de la u¡Universitat de Alicante de la que no recuerdo el nombre ahora (le envié un whatsapp), la cenet Pi, VilaWeb mismo, el fiscal jefe de menores Juanjo Márquez, ya fallecido, que se mojó haciendo un decreto para el juez de Granollers y conseguimos que abriera un procedimiento nuevo. Eso sí, entonces el juez me asignó un abogado de oficio que no tenía ningún interés en el caso, quería quitárselo de encima, no se dedicó y, al final, no pasó nada de nada. Aquí hay, como dice Silvia, que los menores tengan derecho a un abogado y que este abogado pueda expresar la opinión del menor ante un juez y que el derecho entre o vuelva al sistema de protección. En los desamparos, en este país, esto no está resuelto, porque la administración, en lugar de decidir y hacer y deshacer, debería someter su propuesta a un juez. Se deberían respetar los derechos del menor, que a pesar son recogidos en las leyes, no se respetan, como muy bien explica Silvia. También me ha ayudado mucha más gente, pero sería muy largo decir todos los nombres y seguro que me dejaría alguno!
- Decíamos que el sistema falla. ¿Qué debemos hacer para que casos como tu no se repitan?
-Muy sencillo: que la resolución de desamparo que conlleva la pérdida de la potestad parental, que al final significa retirar un menor de su familia, no la tenga un técnico, ni dos, ni tres, de la administración, sino un juez desde el primer momento, como en otros países, en un procedimiento con garantías donde los padres y el menor también puedan comparecer y defenderse en igualdad. A pesar de que el sistema judicial no es perfecto, al menos es garantista y en teoría hay fiscales y abogados que te escuchan. Lo que yo no entendía ni entiendo es que quienes se te llevan a un CRAE por la fuerza, es decir, la DGAIA, son los mismos que después tienen que decidir cuando sales y, además, no tienen ningún interés en saber tu opinión. Dejarte salir sería como decir 'me he equivocado' y eso la administración no lo hace mucho, ¿verdad? Pues, esto lo hicieron al cabo de 136 días, sin que lo dijera ningún juez, ni para entrar ni para salir, como si no hubiera pasado nada. Todo arbitrario y subjetivo, y eso no puede ser. Y si se equivocan, deben asumir el error, pedir disculpas e indemnizar. Tampoco lo hacen si no es por la vía judicial, con condena firme. Pasan años entremedio. Como mínimo, debería intervenir un juez de menores que escuchara los menores o que, al menos, los asignara un abogado, para preservar los derechos del menor.
- Por eso hay que cambiar las leyes
... -En algunos aspectos sí y esperamos que tarde o temprano se den pasos en esta dirección. Pero tampoco debe ser tan difícil. Sé que el parlamento trabaja, aunque será lento. Hay una comisión gobierno-parlamento que debe proponer cambios al sistema. En la DGAIA no le gusta. La diputada Gemma Lienas y otros me han querido escuchar y sé que coinciden en que sólo un juez puede acordar un desamparo propuesto por la DGAIA. El riesgo de vulnerar derechos es mayor que el supuesto riesgo del que se quiere proteger al menor. Es hacer entrar el derecho al sistema, el sistema donde hace y deshace la DGAIA. Nada más.
- Ahora que eres libre y en casa con el padre, alguien te ha pedido perdón?
-Perdón no. La adjunta del Síndic de Greuges, Maria Jesús Larios, se disculpó por no haber sido suficientemente atentos cuando les escribí una carta pidiendo ayuda. Me dijo que mi caso serviría para estar más atentos la próxima vez y que lo sentía mucho. Tiempo después, el Ricard Calvo, actual director de la DGAIA, me dijo que si había ocurrido todo como yo se lo explicaba, lo habían hecho mal, pero él no quiere resolver favorablemente mi reclamación de responsabilidad patrimonial, dice que ya se lo ha encontrado todo hecho.
- De tu historia, una de las cosas que más nos impresionó al principio fue que todo comenzó porque tú vas llamar a un teléfono de la administración ...
-Sí, llamé a Infancia Responde, que es un teléfono donde no se debe llamar nunca.
- ¿Por qué lo dices tan convencido?
-Porque tal como está montado, cuando lo haces vas a parar a la lista de clientes potenciales de los CRAE. Llamé desesperado y de buena fe, porque entonces vivía con mi madre y yo no quería vivir con ella. La llamada me acabó condenando. Mi padre me rescató, pero al poco me secuestraron, se me llevaron por la fuerza en el CRAE y comenzó el problema más gordo aún.
- ¿Qué dirías a los niños que se encuentren en una situación como la que has pasado?
-Justamente porque la conozco, cualquier cosa que te diga alguien desde fuera no vale nada. No hay nada que se les pueda decir, pobres, porque no pueden hacer nada. Lo único que se les puede decir es que un día se acabará, pero ellos no pueden hacer nada para cambiar la situación, están literalmente secuestrados. Ya sé que en algún caso están mejor en el CRAE que en casa pero son casos extremos y sólo estos deberían ser los CRAE. Quizás un 10% de los que hay ahora?
- Te han compensado por todo lo que ha pasado?
-No. Hemos hecho una reclamación de responsabilidad patrimonial a la administración por los daños causados, daños morales. Hemos intentado negociar, pero no lo logra y prefieren ir a juicio, al TSJC en nuestro caso. Prefieren pagar pero si son condenados en los juzgados, con intereses de años, claro. Como lo pagamos entre todos ... Iremos, pero también cuesta dinero, esfuerzo y paciencia.
- Pronto empezarás el bachillerato. ¿Qué proyectos tienes?
-El año que viene haré 4º de ESO. Dejé el hockey hierba. Hago natación y me gusta navegar en el mar. Soy tripulante de un barco de vela antigua, un queche de 1929, que hay en el Puerto de Badalona. Es un proyecto educativo y lúdico de titularidad pública. También he empezado a hacer vela ligera, en un 4.20. Cuando termine me gustaría estudiar biología en la universidad, aquí o fuera. Tal cambio de idea, pero de momento eso es lo que me gustaría.
- Todavía eres menor, no tienes dieciocho años, ni dieciséis años. Tienes miedo de que aún te compliquen más la vida?
-Estoy deseando llegar a los dieciséis años para emanciparse me si el juez me autoriza. Ya sé que mi madre se opondrá, pero así ya nadie me podrá 'proteger más'. Sabes qué pasa? Que ya no tengo miedo de nada. He tenido mucha, pero ahora ya no tengo.

Tradc. del Catalán Anna F.

viernes, 5 de mayo de 2017

El abuso emocional del niño y la custodia compartida en España


El abuso emocional del niño y la custodia compartida en España



La situación en España sobre la custodia compartida ha evolucionado mucho en los cinco últimos años, y hemos pasado de un escaso 8% de custodias compartidas hace cinco años a un 24% en 2016.
Hemos de precisar de que partimos de la base que la ley nacional (Código Civil art. 92) nos dice que la custodia compartida es excepcional, salvo acuerdo de los progenitores.
Las razones de ello hay que encontrarlas en distintas variables, a saber:
1º.- Muy importante ha sido la Jurisprudencia del tribunal Supremo, que ha establecido desde 2013 que la custodia compartida debe ser lo normal (STS de 23 de abril de 2013).
2º.- El establecimiento de los siguientes valores de la custodia compartida en las sentencias del Tribunal Supremo, desde la STS 758/13 de 25 de noviembre de 2013, que dice:
            “…. se acuerda casar la sentencia recurrida por infracción del art. 92 del C. Civil y jurisprudencia que lo desarrolla, asumiendo la instancia y confirmando en todos sus extremos la del Juzgado de Primera Instancia, dado que en este caso con el sistema de custodia compartida:
            a) Se fomenta la integración del menor con ambos padres, evitando desequilibrios en los tiempos de presencia.
            b) Se evita el sentimiento de pérdida.
            c) No se cuestiona la idoneidad de los progenitores.
            d) Se estimula la cooperación de los padres, en beneficio del menor, que ya se ha venido desarrollando con eficiencia.”
3º.- La aprobación de leyes de custodia compartida, como forma preferente, en comunidades autónomas tales como Cataluña, Valencia, Aragón y País Vasco, a través de su Derecho Foral.
Todo ello se resume en el siguiente cuadro explicativo de 2015, ya que de 2016 aún no tenemos cifras:



Comprobamos, cómo las comunidades autónomas que no tienen regulada la custodia compartida, no superan el 20%, siendo el caso que éstas, no poseen el Derecho a regularla, ya que no poseen Derecho Foral propio.
Sigue habiendo una discriminación de los niños, según el lugar donde vivan dentro del territorio español, ya que un niño de Cataluña si tiene acceso a la custodia compartida por ley, y un niño de Andalucía, no.
No obstante, en el pacto de gobierno actual, el punto 150 recoge la necesidad de tener una ley nacional de custodia compartida, y todos esperamos que, en poco tiempo, el gobierno dé luz verde a dicha ley de custodia compartida, en todo el territorio español.
No obstante, en mi experiencia es que nunca alcanzaremos un porcentaje mayor del 45 o 50% de custodia compartidas en nuestro país, ya que algo más de la mitad de los padres varones, en España, siguen pensando que la crianza de los hijos, es cosa de mujeres.
En cuanto a los abusos emocionales en los juicios de separación y/o divorcio, el propio órgano de poder de los Jueces (Consejo General del Poder Judicial) emitió unas instrucciones a los Jueces para rechacen la alegación de la alienación parental porque el SAP (PAS) no existe en el CIE-10 ni el DSM-V, todo ello propiciado por el sector político basado en la ideología de género.
A pesar de ello, podemos encontrar sentencias, muy escasas, que reconocen el daño a los niños sometidos a SAP, pero como decimos apenas son apreciables.
La situación de los niños sometidos a malos tratos emocionales durante una separación o divorcio en España, sólo está regulada y se tiene en cuenta, si existe un proceso de malos tratos hacia el padre, nunca hacia la madre.
Desde la Ley Orgánica 1/2004, es España existen juzgados que sólo pueden acusar a hombres, siempre que la supuesta víctima fuera su mujer o su ex mujer.
Cuando una mujer denuncia a su pareja hombre por malos tratos, se suelen adoptar en 24 a 72 horas unas medidas de protección, que incluyen a los niños, y muchos padres pierden el contacto con sus hijos durante meses, o incluso años.
Durante este tiempo lo niños sufren un desapego a su figura paterna, que está dando lugar a que los informes técnicos cuando se evalúa a la familia, para decidir sobre el modelo de la custodia, tengan un resultado muy negativo para la figura paterna.
No debemos olvidar que, en España, la ley contempla la prohibición de la custodia compartida, solo en los casos en el padre (hombre y heterosexual) es simplemente denunciado por su mujer por cualquier delito sea leve o grave, independientemente de que sea inocente o culpable. Basta la simple denuncia.
Por ello, de los casi 100.000 casos al año, que existen en España de separaciones y/o divorcio con hijos, en más del 60% de los casos, se produce una denuncia previa contra el padre, con el objeto de vetar la posibilidad de una custodia compartida.
No obstante, son los profesionales de la salud mental en España, los que están alzando la voz de alarma del espectacular crecimiento de casos que llegan a salud mental de niños que presentan un cuadro anómalo de rechazo y odio a su padre, sobre todo de niños y niñas menores desde los 3 a los 9 años.
La alienación parental también la están sufriendo las madres, porque muchos padres han comenzado a copiar los comportamientos alienadores que se pueden consultar en redes sociales de ayuda mutua a divorciados.
Por último, indicar que, recientemente, se ha podido comprobar que existe una relación directa del incremento de casos de acoso escolar en los colegios (Bullying) en los que el agresor o agresora, son niños y niñas que han sufrido o están sufriendo, a su vez, alienación parental.
Es lógico pensar, que el niño que crece en un contexto familiar donde se le inculca el odio hacia un progenitor, reproduzca su base emocional de odio, en otros contextos, como el escolar.
La preocupación de quién escribe, es qué va a ocurrir dentro de unos años, cuando estos niños, a los que no se le ha ayudado, lleguen a la adultez.
Jose Luis Sariego

El Fracaso de la mediación en España (2017)

El Fracaso de la mediación en España



Se hace unos años, escribía un artículo publicado en la revista LexFamiliy, en la que anunciaba, la instauración de la mediación en algunas comunidades autónomas a través de asociaciones de mediación, debidamente acreditados por ellas mismas.
El enlace para que el artículo de un se encuentra en
Han pasado casi seis años desde aquel artículo, y las cosas no han cambiado mucho, desgraciadamente, aunque a las causas que ya apuntaba en aquel artículo, se han venido sumando otras causas del fracaso de la mediación en nuestro país.
Se han escrito muchos libros de mediación, se han realizado muchos cursos de mediación y las universidades han vendido muy bien sus másteres de mediación, y nunca un país, ha tenido tantos mediadores formados.
Incluso los jueces crean asociaciones para el fomento de la mediación, los colegios de abogados crean servicios de mediación, pero pese a ello la mediación, sobre todo en asuntos de familia (separaciones y divorcios) sigue siendo un fracaso que se intenta ocultar en los medios sociales.
Gracias a las estadísticas, que parece que es lo único que preocupa al CGPJ y a los políticos, podemos realizar esta afirmación tan contundente.
El CGPJ y las CCAA hacen campañas en las sedes judiciales sobre lo bueno que es la mediación, con carteles y dípticos informativos, pero cuando la gente los ve, esta información les llega demasiado tarde.
En mi opinión, el fracaso de la mediación está siendo provocado por la mala gestión de los recursos públicos, y por la poca voluntad del congreso y de los partidos políticos, de querer solucionar con leyes, lo que hace años todos sabemos que fomenta el conflicto de los ciudadanos.
En ves de fomentar la mediación en procesos sociales, se va al enfrentamiento. No hay cultura del dialogo, salvo cuando no queda más remedio.
Así, vemos que existe un gobierno gracias a la necesidad imperiosa de un partido de gobernar con una mayoría insuficiente, que se ha visto a pactar sobre puntos que no defienden en sus programas electorales.
Ahora, con los presupuestos, han tenido que vender parte de ellos, a cambio de unos votos nacionalistas.
Los nuevos partidos, se ven en la necesidad de pactar con el diablo, si es necesario, para quitar del poder a sus enemigos políticos. Lo estamos viendo cada día.  
Hay un intercambio de posturas, una negociación continua, porque ningún partido tiene el poder absoluto. Cuando un partido tiene el poder absoluto mediante una mayoría aplastante, domina a los demás, desde esa mayoría.
Cuando no tienen ese poder de la mayoría absoluta, se ven obligados a negociar, aceptando renunciar a sus propios intereses, y aceptando hacer suyos, los intereses de otros partidos.
Es tan mágica la cultura del diálogo, que hemos logrado ver a personas (políticos) que se insultaban en las campañas electorales, trabajar juntos por el bien común.
La magia, de que España tenga hoy gobierno, radica en que cada partido sólo cuenta con la fuerza de sus electores, pero en el fondo, todos los partidos tienen los mismos derechos y obligaciones.
Además, los partidos, si lo hacen mal, cada cuatro años, pueden perder ese poder, porque ningún partido puede perpetuarse en el poder, ya que ello sería como estar una dictadura. Y las dictaduras, ya sabemos que representan un retroceso en el desarrollo de los países, no sólo en relación a los derechos humanos, sino en cuanto a niveles prosperidad y bienestar. Sobre todo, las democracias, han traído consigo un desarrollo espectacular de determinados derechos, siendo, en mi opinión, la igualdad de todos ante la ley, el más importante, porque sin igualdad no hay libertad, y sin libertad, los demás derechos queda sin contenido.
Pues esto mismo ocurre en los conflictos familiares. Las familias son grupos de personas que mantienen un cierto equilibrio, en donde el éxito del grupo y de la relación, depende en que los roles o ejercicio de poder se mantenga en ése equilibrio. Cada pareja de progenitores, mantienen un equilibrio pactado, de forma natural unas veces, de forma legal otras. Muchas veces las parejas se van adaptando a sus roles y al desarrollo de sus habilidades para la convivencia.
Me preguntaban hace muchos años en un programa de radio una mujer que cual era el secreto del éxito de una relación, y me puso en un gran aprieto, porque profesionalmente me dedico a los divorcios, esto es, que suelo analizar los conflictos de las parejas, no los éxitos de las mismas.
Tras varios años consultando con expertos y con gente corriente, encuentro una explicación muy simple y accesible: el secreto para que una relación funcione, de forma muy escueta, sería el respeto de cada miembro a los roles que cada miembro del grupo desarrolla de forma mas eficiente, y aceptar las limitaciones del otro, sea tu pareja o tu hijo y, lo más importante, las propias limitaciones.
Para que un grupo familiar sea funcional y cómodo a sus miembros, deben existir unas normas de convivencia, en donde la dirección del grupo debe partir de la igualdad de responsabilidades y derechos de los adultos responsables de la familia.
Para ello, como decimos, es necesaria la igualdad en el seno de la pareja y de los que son progenitores.
Así la ley (art.68 del Código Civil) establece la igualdad de responsabilidades de los progenitores y la igualdad de derechos en el artículo 66 del mismo texto legal, todo ello, basado en el principio de igualdad del art. 14 de la CE.
Así, esta igualdad desaparece cuando llega la separación y/o el divorcio.
3 de cada 4 mujeres que se separan en España, pierden sus derechos a ser tratadas como iguales tras una separación y/o divorcio. La ley y la Justicia castiga a estas mujeres, en cuanto madres,  las reniega al rol tradicional de las mujeres del siglo pasado.
Así, si partimos de esta base legal de trato desigual a las mujeres en las separaciones y/ divorcios, no es extraño que los procesos de mediación fracasen en España.
No se puede hacer mediación, o mejor dicho, una mediación no pude tener éxito, si  una de las partes será tratada de forma desigual.
La mediación en España está encorsetada por la ley, y si la ley no ofrece un trato igualitario, es lógico que el proceso de mediación no puede obtener resultados.
Los políticos aún no se han enterado, que sin cambiar las leyes, que favorezcan un trato igualitario de hombres y mujeres, la medición no tendrá futuro, ni será exitosa.
Y no es solo una idea o un argumento propio. Los datos nos dan la razón.
Así, según fuentes del CGPJ, sólo un 0,53% de los casos de separación y/o divorcio que se llevan a cabo en España alcanzan acuerdos en mediación.
Veamos los números que facilita el CGPJ:  


Si traspasamos estos números a porcentajes, el resultado es mas que palpable, cuando afirmo que en España, la mediación es un fracaso, al menos en los conflictos de pareja.




Ya ven, sólo el 0,53% de los casos de separación y/o divorcio alcanzan un acuerdo de mediación.
Espero que este articulo ayude a reflexionar a los responsables políticos y sociales, para que busquen soluciones para los miles de ciudadanos/as, a los que las leyes actuales, los condenan al conflicto y a judicializar sus vidas, en vez de pacificarlas.
Sevilla, mayo de 2017.-

Jose Luis Sariego

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