lunes, 3 de julio de 2017

La homofobia del neofeminismo en la gestación subrogada

La homofobia del neofeminismo en la gestación subrogada

Se ha celebrado en Madrid el #WorldPride2017 y no tengo mas remedio que sacar a la luz un problema que tienen las familias homoparentales en España.

En la ley de reproducción asistida las parejas homosexuales masculinas sufren en España una discriminación que no se produce en el resto de países avanzados. Ellos no tienen acceso a la reproducción asistida.

Ahora que se pretende aprobar una ley de gestación subrogada, los partidos de izquierdas sacan a relucir la homofobia mas recalcitrante.

Los grandes avances en los derechos de los homosexuales y de los transexuales, se ven frenados por la falta de aceptación de las diferencias por parte de algunos partidos políticos y asociaciones feministas y religiosas, tanto católicas como musulmanas, que se oponen frontalmente a la gestación subrogada.

Los partidos de izquierda de la “nueva-vieja política” coinciden a través de sus miembros en el Congreso, en impulsar la legalización de la prostitución, esto es, que se legalice que las mujeres  y hombres puedan vender su cuerpo para satisfacer las necesidades sexuales de sus clientes y clientas.

Esto es, quieren legalizar que una persona pueda vender el uso de su cuerpo a cambio de dinero.

Pero como siempre en política, salen a relucir contradicciones en sus discursos e ideas, que demuestran que quienes dirigen estos partidos, o aún no son lo suficientemente “maduros” o tienen un rechazo inconsciente a los homosexuales.

No se comprende que el discurso contra la gestación subrogada, se base en la crítica de que no se puede legislar sobre si una mujer pueda vender, o no, su cuerpo.

A la izquierda de este país, le es difícil sacarse de encima la chaqueta del discurso de algunos de sus dirigentes históricos totalitarios.

Si alguna diputada puede afirmar que lo que no se gana en la urnas, se debe ganar en la calle, se comprende mejor que quieran imponer el prohibir a los homosexuales, hombres y mujeres, tener acceso a la paternidad subrogada.

La negativa a la gestación subrogada no es una negativa de los partidos, sino una negativa del sector radical feminista que se ha introducido en ellos.

No se puede comprender de otra forma que en algunas comisiones del congreso, no se esté cumpliendo la ley de paridad entre sexos. Ningún partido se atreve a quejarse de que, en algunas comisiones, no se llegue al 10% de representatividad de los hombres entre sus miembros.

Por ello, el discurso de estos partidos contra la gestación subrogada es un discurso discriminatorio y homofóbico impensable en la España de 2017.

Hoy he hablado con algunos hombres homosexuales y no terminan de comprender que el discurso disfrazado de feminista tras la negativa a la gestación subrogada, en realidad es un discurso misándrico, esto es, un discurso contra los hombres, sean estos de la orientación sexual que sean.

Y al fin estamos encontrando una quiebra en el movimiento LGTBI y es la brecha entre hombres y mujeres, ya que desde los movimientos de mujeres homosexuales y neofeministas, se alzan voces contra el hecho de que los hombres (homosexuales) se reproduzcan.

Pero lo que más me llama la atención es ver a gente de los viejos y nuevos partidos de izquierda, al lado de asociaciones católicas y musulmanas tradicionalistas.

Solo falta ver que unos y otros griten a la vez aquello de que “con franco se vivía mejor”.

La verdad es que uno se pierde en esta nueva forma de hacer política. Así la izquierda en norteamérica está propiciando la aprobación de leyes que prohíban a mujeres transexuales, participar en competiciones femeninas e incluso que puedan usar los servicios sanitarios públicos en gasolineras, estaciones de gasolina y aeropuertos, entre otros.

No se está legislando en defensa de la diversidad, solo se esta legislando en defensa de la diversidad femenina, porque a la diversidad masculina, sea cual sea su orientación sexual o identidad, se les está dejando de lado.

Pero mientras tanto, solo algunos se atreven a enfrentarse al miedo que tienen tantos y tantas, a enfrentarse a este neofeminismo totalitario de género que se ha introducido en todos lados.

En este neofeminismo se esconden las personas más mediocres de la sociedad, que no son capaces de aceptarse a sí mismos, con un alto índice de indigencia emocional y de desestructuración familiar y social.

En el futuro próximo, como prevé una mujer muy conocida del neofeminismo, terminaremos por prohibir la donación de órganos a los hombres. Ya que ella opina que “hombre muerto, abono para mi huerto” (frase real en su twitter).  

Madrid, 1 de Julio de 2017

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